Estamos en un entorno en que los vendedores tienen que hacer frente a retos que en muchos casos les restan efectividad. Clientes exigentes y que a veces conocen los productos mejor que el propio comercial, productos cada vez más complejos, procesos administrativos que son verdaderos ladrones de tiempo.
Después de muchos proyectos de consultoría en contacto con los vendedores, nos damos cuenta que los que son más capaces de sobrevivir a un entorno tan turbulento son aquellos que no se desvían de su camino.
El vendedor por el que todas las empresas se pelean, es aquél que además de poseer los contactos y la expertise en producto, es el que se mantiene atento a su hoja de resultados. Es aquél que está de mal humor cuando no consigue llegar a los objetivos y el que le pone contento superarlos. Tan sencillo como esto.
Muchas veces en selección nos perdemos en buscar un vendedor del sector, con conocimiento de procesos y aplicaciones pero olvidamos lo esencial.
Y este olvidar lo esencial, acarrea sus consecuencias.